¿Dónde puede llegar mi hij@ con TDAH?

En consulta en numerosas ocasiones me preguntan los padres preocupados ¿Podrá mi hij@ lograr el graduado escolar? ¿estudiará una carrera? ¿de qué podrá trabajar? ¿logrará ser autónomo? y más allá me preguntan…

¿tendrá una vida normal?

Estoy segura que los papás y mamás de éstas personas se preguntaron lo mismo…

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PABLO MOTOS

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LUIS ROJAS MARCOS

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WILL SMITH

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MICHAEL JORDAN

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STEVE JOBS

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USAIN BOLT

Sigue luchando por tu hij@. Un diagnóstico precoz y una intervención multidisciplinar coordinada  son las claves para lograr el máximo potencial de tu hij@. Para ello se deben tener en cuenta:

  • El área familiar: psicoeducación sobre el trastorno, aprendizaje de estrategias y pautas para ayudar a su hij@ (conductual, emocional, etc.), así como ayuda psicológica a la familia para afrontar las diferentes situaciones estresantes en las que se encontrarán.
  • El área educativa: llevándose a cabo adaptaciones en función de las necesidades del alumnos en todas las áreas, priorizando además del área académica, el trabajo de la integración en el grupo y su autoestima.
  • El área farmacológica: ajustando la dosis y la medicación al niñ@, además de la utilización de estrategias para compensar los efectos secundarios (por ej. pérdida de apetito y problemas para dormir).
  • El área psicológica: tanto con el niñ@ (aprendizaje de habilidades sociales, gestión del tiempo, autocontrol, etc.), así como con su familia.

Sin olvidar el apoyo de las asociaciones.

Jornadas TDAH

Hay que tener en cuenta que para la familia, tener un hij@ con TDAH se puede convertir en una montaña rusa…, con subidas y bajadas. Por lo que disfruta de las subidas y carga las pilas para que las bajadas tengan el menor efecto posible.

Para los momentos de bajadas recuerda:

  • Si tú no luchas por él, nadie lo hará.
  • Mira hacia atrás , todo lo que conseguiste.

¿Dónde puede llegar tu hij@? Llegará tan lejos como se lo proponga. Tan lejos como entre tod@s podamos impulsarle.

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Claves para controlar la agresividad de los niñ@s con TDAH en casa

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¿Por qué suelen presentar agresividad los niños con TDAH?

La principal causa es la impulsividad. Ésta es un síntoma nuclear en el TDAH, se puede reflejar en; hablar de forma excesiva, responder antes que acabe la pregunta, dificultad para esperar su turno, utilizar las cosas de los demás sin pedir permiso, etc. La impulsividad no es intencionada, es un síntoma de su trastorno, entre otras causas, por un déficit de serotonina.

La impulsividad  es la predisposición a reaccionar de forma inesperada, rápida, y exagerada ante una situación externa que puede resultar amenazante al niñ@ (por ej. que otro niño le empuje) o ante un estímulo interno propio de él (por ej. el sentimiento de ansiedad, depresión, etc.),  sin tener una reflexión previa ni tomar en cuenta las consecuencias que pueden provocar sus actos.

¿En qué momentos puede la impulsividad conllevar episodios agresivos?

  • Situaciones:
    • Estresantes.
    • Cambiantes dentro de una rutina.
    • Con consecuencias no anticipadas.
    • Que le causen frustración.
    • Las cuales considera injustas.
    • Ansiosas o depresivas.

¿Cómo sería el episodio agresivo?

Cuando hablamos de episodio agresivo, hacemos referencia al momento en el que el niñ@ ha perdido completamente el control de la situación, presentando agresividad verbal (gritar, insultar, etc.)  y/o física (hacia sí mismo por ej. golpeándose la cabeza con la pared; hacia otros objetos por ej. tirando las cosas al suelo o hacia otras personas por ej. amenzando con una tijera a su hermana). Dicha situación si se controla de forma eficaz suele durar unos minutos.

¿Qué hacer en casa ante un episodio agresivo?

SÍ:

  • Intentar reconducir el niñ@ a un lugar seguro (por ej. salir al jardín si la casa lo permita o irse a su habitación, evitando por ej. que esté en la cocina donde hay objetos que pueden causar mayor daño).
  • Eliminar de la situación aquellos elementos con los que pueda hacerse daño (por ej. tijeras).
  • Intentar que en la situación sólo haya una persona que pueda manejar la situación, si hay varias personas puede ponerlo más nervioso.
  • Si tuviera herman@s, intentar distraerlos y llevarlos a otra habitación de la casa.
  • Dejar al niñ@ tranquilo en su habitación, dejarlo sólo en un lugar seguro.

NO:

  • Intentar razonar o hablar con el niñ@ en ese momento, él no podrá y se incrementará el episodio.
  • Continuar detrás de él gritándole o riñéndole, se pondrá más nervioso.
  • Perseguirle por toda la casa.
  • Reñirle comentando el mal que está provocando (por ej. me siento muy mal por tu culpa), él en ése momento no es razonable.
  • Dejarle que haga lo que quiera (por ej. tirar, partir cosas, etc.)

La idea principal no es que haga lo que quiera, si no que él aprenda a controlarse abandonando la situación, y reconduciendo ésa impulsividad en actos que no lleven consecuencias negativas (por ej. irse un rato al cuarto y golpear la almohada o escuchar música). Él niñ@ deberá recibir ayuda terapéutica para aprender a gestionar sus emociones y conductas ante esas situaciones.

¿Qué ocurre si la situación no se puede controlar, por ej. el niño es muy grande y tiene mucha fuerza?

Cuando el niñ@ es pequeño, se gestionan mejor éstas condiciones, las consecuencias puede que no sean tan graves. Pero el niñ@ crece, y continúa presentando los problemas de impulsividad.

Es muy importante tener en cuenta que la finalidad en el control de la impulsividad, es que el episodio agresivo no llegue a ocurrir, si no que se controle antes de que ocurra. Ésta es el objetivo en todos los casos, más aún en situaciones en las que no puede controlarse el episodio agresivo.

Para ello podéis plantearos la siguiente pregunta ¿Qué ocurrió antes de que ocurriera el episodio agresivo? ¿Cómo estaba él? ¿Cómo estabais vosotros? 

En cuanto a la situación, antes se hacía mención a diferentes características que pueden conllevar el episodio agresivo, para evitar su aparición se puede:

  • Situaciones estresantes: Enseñar al niñ@ a gestionar su ansiedad, así como a la familia.
  • Cambios dentro de una rutina: Intentar en la medida de lo posible mantener una rutina en las situaciones que para él son más importantes. En el caso de algún cambio, anticiparlo, si es un chico mayor, podéis negociarlo (por ej. irse de vacaciones, o empezar unas clases particulares).
  • Consecuencias no anticipadas: No podemos castigarle según nos parezca y de forma cambiante.  Por ejemplo, por no hacer las tareas, te quedas sin ordenador. Cuando lo veamos que no se pone a hacer las tareas, recordarle, si no te pones, recuerda que te quedarás sin ordenador. Es decir, anticiparle tanto los castigos como los refuerzos (por ej. venga anda, siéntate con la tarea que lo acabas en un momento y te pones con el ordenador).
  • Situaciones frustrantes: estos niñ@s presentan baja tolerancia a la frustración, es por ello que deben aprender a gestionarla. Además de las estrategias que pueden aprender con un especialista, en casa se pueden proporcionar dosis pequeñas de frustración para habituarse (por ej. sé que teníamos planeado ir al parque, pero está lloviendo, así que nos quedaremos en casa, en cambio, podemos coger ése juego que te gustaba), enseñándole alternativas a la situación.
  • Situaciones injustas: estos niñ@s presentan una gran memoria para recordar aquello que se prometió o que se dijo, mostrándose poco flexibles en las situaciones. Es por ello que anticipar las normas y consecuencias positivas/negativas le ayudará a comprender la situación y adaptarse a ella.
  • Situaciones ansiosas o depresivas: el niñ@ deberá recibir ayuda específica para aprender cómo gestionar dichas situaciones. Pero desde casa, se podrá ayudar anticipando, explicando y poniéndose en su lugar.

Cada mamá/papá/cuidador/a conoce muy bien al niñ@, todos tenemos días malos, ellos también. Obsérvalo, en aquellos momentos en que lo veas agobiado, y que pueda conllevar a un episodio agresivo, intenta enseñarle estrategias para reducir ésa ansiedad o evitar dicha situación (por ej. hacer algo que le gusta, salir a pasear, hacer deporte, contaros qué le pasa, ver una película, distraerse, etc.)

¿Si el episodio agresivo es grave debe tener consecuencias? ¿O qué hacemos cuando el niñ@ lo ha gestionado adecuadamente retirándose de la situación?

El episodio agresivo debe tener consecuencias. Habrá que esperar hasta que el niñ@ se calme, para poder hablar con él. Normalmente los niñ@s con TDAH suelen ser muy nobles, después de lo ocurrido tienen gran sentimiento de culpabilidad. Es entonces, cuando se deberá hablar con él, sin reproches, sólo explicándole qué debería de haber hecho en otra situación, por qué se siente así, que ésto no debe ocurrir en otra ocasión y por ello ése día por ej. no podrá ir al fútbol, no irá al cine el fin de semana, etc., explicarle las consecuencias. 

Una de las estrategias muy útiles es que arreglen aquello que han estropeado en dicha situación. Por ejemplo, recojan las cosas del suelo, tengan que pagar poco a poco si rompieron la tele, etc.

En el caso en que el niñ@  haya gestionado de forma adecuada sus emociones, debe dejarse si tiempo para que él mismo se controle, es decir, no acudir inmediatamente a hablar con él. Debemos formentar la reflexión sobre su propio comportamiento. Pasado unas horas, o depende de la situación, acercarnos a él, y hablar con él. Podemos hablar sobre cualquier tontería, y más tarde comentarle lo orgullosos que estamos con él por lo bien que lo ha hecho, cómo se encuentra, qué le pasa, etc. con el fin de que podamos solucionar qué le ha conllevado a dicha situación.

No hay recetas mágicas para solucionar un episodio agresivo, cada persona/familia/situación es diferente y la actuación ante ella variará. De todas formas, espero que éstas pautas generales os sean de utilidad, siendo necesaria la ayuda de un especialista.

 

 

 

Cómo crear autoinstrucciones para los niñ@s con TDAH en casa y en la escuela

¿Qué son las autoinstrucciones?

El entrenamiento en autoinstrucciones es una técnica cognitiva de cambio de comportamiento en la que se modifican las autoverbalizaciones (pensamientos o diálogo interno) que una persona realiza ante una tarea o problema, sustituyéndola por otras más útiles para dicha tarea.

El procedimiento completo consta de cinco pasos:

1º- El terapeuta actúa como modelo y lleva a cabo una tarea mientras se habla a sí mismo en voz alta sobre lo que está haciendo (Modelado cognitivo).
2º- El niño lleva a cabo la misma tarea del ejemplo propuesto por el terapeuta, bajo la dirección de las instrucciones de éste (Guía externa en voz alta).
3º- El niño lo vuelve a hacer mientras se dirige a sí mismo en voz alta (Autoinstrucciones en voz alta).
4º- Ahora el niño lleva a cabo la tarea de nuevo, pero sólo verbalizando en un tono muy bajo (Autoinstrucciones enmascaradas)
5º- El niño guía su propio comportamiento a través de autoinstrucciones internas, mientras va desarrollando la tarea (Autoinstrucciones encubiertas).

¿Por qué son útiles para los niñ@s con TDAH?

Las autoinstrucciones tienen una función elentecedora de la acción, propiciando una mayor reflexividad. Además, suponen mantener un diálogo interno, que en muchas ocasiones desaparece en algunas situaciones en los niños con  TDAH, los cuales suelen actuar de forma impulsiva y sin pensar en las consecuencias a largo plazo. Por otro lado, seguir una serie de pasos, pudiéndose convertir éstos de forma automática en el aprendizaje, supone menor número de distracciones en la tarea.

Ejemplos de autoinstrucciones

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Ejemplo 2. Autoinstrucciones que pueden resultar útiles para niño/as de Educación infantil, en las cuales sólo se muestra los dibujos. En la imagen, se intenta ser como un personaje de la patrulla canina en clase. Para ello, debe estar sentado, escuchar y mirar la profesora, coger los materiales, pararse y ver la actividad, hacerla, y en función de si está bien o no, volver a intentarla para conseguir el refuerzo.

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Ejemplo 3. Autoinstrucciones útiles para niño/as de Educación Infantil, las cuales señalan que ante una pregunta, parar, pensar y luego hablar (para el control de la impulsividad).

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Ejemplo 4. Autoinstrucciones para realizar la tarea.

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Ejemplo 5. Autoinstrucciones para realizar una tarea (Isabel Orjales)

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Ejemplo 6. Autoinstrucciones para preparar la mochila.

Recursos webs donde encontrar autoinstrucciones de diversa índole:

El sonido de la hierba al crecer

Orientación Andújar

¿Cómo hacer tus propias autoinstrucciones?

Cada niño/a es diferente, por lo que hay que tener en cuenta que cuanto más se adapte las autoinstrucciones a las características del niño/a, más efectivas serán.

Habría que tener en cuenta los siguientes pasos:

  • 1. Pensar cuál es la conducta meta, ¿Qué queremos conseguir?. (por ej. hacer un buen resumen)
  • 2. Dividir dicha conducta meta en diferentes pasos (ejemplo 3). Deben de ser lo más concreto posible.
  • 3.  Es importante acompañar cada paso o instrucción con un dibujo o pictograma, un apoyo visual supondrá un reforzamiento en el aprendizaje. Puedes encontrar multitud de pictogramas en la siguiente web: http://www.pictotraductor.com/
  • 4. Es muy importante partir del centro de interés del niñ@, su motivación. Es por ello que la hoja debe contener algún dibujo animado o ilustración que le guste al niñ@.

 

Si tienes dudas o quieres compartir algo, comenta o contacta conmigo a través de la web.

 

Y recuerda, “divide y vencerás”

 

Características positivas del niñ@ con TDAH

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El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es uno, pero los niños/as y/o adolescentes con TDAH son muchos, sus diferentes historias personales, familias, edades, etc., hacen de cada persona un caso único e irrepetible.

Cada niño/a es especial y único, con sus debilidades, pero también con sus fortalezas.

Características positivas del niñ@ con TDAH

  • Siempre están dispuestos a ayudar.
  • Se preocupan mucho por su familia, aunque a veces no lo exterioricen como otras personas.
  • Buena reacción en situaciones de emergencia.
  • Tienen la habilidad de buscar soluciones ocurrentes para resolver problemas.
  • Pueden hablar de muchos temas al mismo tiempo.
  • Gran sentido del humor.
  • Muy imaginativos.
  • No son rencorosos, perdonan fácilmente.
  • Una gran memoria visual.
  • Elevada vitalidad y energía.
  • Necesitan dormir menos que los niñ@s de su misma edad.
  • Grandes aventureros.
  • Son muy creativos.
  • Pasión por las cosas en las que se implican.
  • Buen rendimiento en tareas con resultados concretos y a corto plazo.
  • Suelen ser más inocentes y nobles que el resto de sus compañeros.
  • Aunque intenten mentir para librarse de castigos, es fácil notarle cuando están mintiendo, ya que son muy transparentes.
  • Dicen lo que piensan, no tienen miedo a dar su opinión.

¿Cómo podemos ayudar desde casa para potenciar sus fortalezas?

  • Aceptar a su hijo/a tal como es. Demuéstrale que tienes fe en él y en sus capacidades. Esto le puede animar a esforzarse más para conseguir sus objetivos.
  • No realizar comparaciones con otro miembro del núcleo familiar (por ej. los hermanos). Cada hijo/a es diferente, con cualidades y defectos.
  •  Evitar frases que le hagan sentirse culpable, como “Me matas a disgustos” así como etiquetas de “Malos” o “Tontos”.
  • Dedicarles tiempo a cada uno/a de sus hijo/as de forma independiente.
  •  Cuando deba reñirse, que sea de forma específica de lo que acaba de ocurrir (por ej. “no has hecho la cama”), y evitar generalizar (por ej. “eres un desastre, nunca haces la cama”).
  • Reforzar sus logros y motivarles en aquello en lo que fracasan.
  •  Demostrarle cariño y afecto. No castigarle sin él, perder el afecto no es un castigo adecuado, le hará dudar de él mismo y que no nos merece. Usar otros castigos (por ej., sin postre de chocolate, sin televisión, sin la playstation, sin ir al parque, etc.).
  • Destacar los aspectos positivos, comunicándole tu reconocimiento cuando haga las cosas bien, en lugar de comentarle lo que está mal. Es decir, no sólo reñirle cuando lo haga mal, reforzarle cuando lo haga bien, de esta forma aumentaremos esa conducta deseada.
  •  Felicitarle cuando está haciendo algo que esté bien o que te guste, nada más haya terminado de realizarlo. Es importante que las consecuencias, positivas o negativas sean inmediatas.
  • Permítalo que asuma responsabilidades, con tareas sencillas, y a medida que crezca, se van aumentando (por ejemplo, poner la mesa, hacer la cama, encargarse de la mascota, etc.) y reforzarle.
  •  Anímale cuando se enfrente a cuestiones que le resultan complicadas, cree en él.
  • Ayúdale a comprender que cualquiera puede cometer errores y que lo importante es aprender de ellos. Ya que no siempre conllevan una consecuencia negativa.
  • Organiza actividades en equipo en casa, fomentando su participación.
  • Cuenta con él en las decisiones de la familia propias de su edad, él puede ayudaros.
  • Fomenta actividades de orientación visoespacial (por ej. senderismo, actividades de scouts, etc.)
  • Hacerles ver con acciones, no sólo con palabras, que les queremos.

Ayúdale a identificar en qué es bueno/a, qué le gusta, qué se le da bien, etc. Si descubre qué le motiva, llegará tan lejos como se lo proponga.