Papás de un hij@ con TDAH, recordad ésto cuando se os acaben las fuerzas

Convivir con un hij@ con TDAH es una situación de estrés continua día tras día.  La tensión es enorme, no por el hecho de una situación crítica puntual, sino porque se repite en el tiempo.

Por más familias que escucho, la historia se parece… “Es levantarme y pensar, ¿qué me espera hoy?”, “todo empieza desde la mañana, ¡levántate!, ¡levántate!, ¡levántate!, ¡vístete! ¡vístete! ¡vístete!, ¡peínate! ¡peínate! ¡peínate!, ¡desayuna!, ¡desayuna!, ¡desayuna!, en el caso que se precise… ¡tómate la pastilla! ¿te la tomaste? ¿todavía no?…, y para terminar las primeras horas del día, la frase, ¡ya llegamos tarde! ¡como siempre!

Creo que más de un papá/mamá se ha encontrado identificado con esta situación. Además, la situación sigue tras la vuelta del colegio/instituto. Hay como varios momentos difíciles a lo largo del día que hay que superar: por la mañana prepararse y salir para el colegio/instituto, el momento del almuerzo, ponerse a hacer los deberes, en los adolescentes dejar la play, ducharse y por fin conseguir que se acuesten a una hora adecuada.

Si un día viviéramos esto no ocurriría nada, pero un día tras otro, desgasta. En ésos momentos de desgaste recordad esto:

– Sois personas normales, cualquier persona en la misma situación también perdería los nervios en alguna ocasión, hay que intentar prevenir dicha situación de ansiedad.

– La mayor parte de las actividades que hace su hij@ no las realiza queriendo, (por ej. despistarse a menudo, no tener percepción del tiempo, etc.). Son características de su trastorno, aunque ello no significa que no se puedan mejorar.

– Para prevenir situaciones de desgaste es importante anticipar, anticipar cómo se comporta vuestro hij@ y proponer soluciones antes de que ocurra la situación, (por ej. dejar la maleta y la ropa preparada el día antes porque sabemos que suele tardar, ir a una reunión social con juguetes, móviles etc. para que pueda distraerse porque sabemos que se pondrá nervioso)

– Sois personas y como tal, necesitáis vuestro tiempo. Es muy difícil, lo sé. Pero obligaros a buscaros un hueco, al menos un rato en la semana para vosotras. Por ej. un baño, leer un libro, ir al gimnasio, dar un paseo, hacer punto, etc.

– Busca y descubre qué te relaja, acude a ello cuando estés agobiad@ y nervios@. Tú estado también influye en él, si tú estás nervios@, ante la misma situación tendrás menos paciencia y las consecuencias serán peores.

– Si tú no estás al 100%, para él/ella tampoco puedes estar al 100%. Cuídate para cuidarlos a ellos.

– En el caso en que fuera posible, delega a otra persona (por ej. pareja, abuela, tío, etc.), cuando la situación te sobrepase. En ocasiones, es mejor un descanso, aunque sea dar un paseo sola, para volver de nuevo con las pilas cargadas.

– Tu hij@ tiene muchísimos aspectos positivos, su trastorno a veces lo ensombrece. Ponte las gafas de buscar lo bueno en él y lo verás de otra forma, házselo saber.

– No pierdas el tiempo sintiéndote culpable por haber hecho algo (por ej. gritarle, etc.) Céntrate en las soluciones, ¿qué puedo hacer la próxima vez?

– Busca ayuda profesional en el caso en que lo necesites, éstos niñ@s, al igual que tod@s no vienen con manual de instrucciones.

Esto es como una montaña rusa, con bajadas y subidas, carga las pilas en las subidas, para que las bajadas sean mínimas.

En el momento de bajadas RECUERDA que…

– Si tú no luchas por él, nadie lo hará.

– Mira hacia atrás, todo lo que luchaste y conseguiste. ¿Por qué esta vez será distinto?

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