Pautas y estrategias útiles para reducir la inquietud motora en el aula

La inquietud motora excesiva es una de las características propias del Trastorno por Déficit de Atención y/o Hiperactividad (TDAH), resulta difícil de manejar, especialmente en clase, situación en la que se debe prestar atención a todas las necesidades del alumnado.

En primer lugar, para manejar la inquietud motora hay que tener en cuenta cuatro herramientas fundamentales, que pueden ser útiles también para todas las dificultades del alumnado con TDAH:

  • Las órdenes.
  • Los reforzadores.
  • Las normas.
  • Control de estímulos.

Las órdenes. Para que sean útiles tiene que tenerse en cuenta que:

  • Debemos asegurarnos de que el niño/a las recibe, por lo que será necesario el contacto visual.
  • Deben ser cortas y claras.
  • Es muy importantes que sean concretas. Por ejemplo, decir “pórtate bien”, ¿qué significa portarse bien?, si no queda claro el comportamiento, el niño/a siempre cometerá errores, ya que nos sabe a qué se refiere. Una orden concreta sería por ejemplo “saca el lápiz, goma y cuaderno de matemáticas”.
  • Serán más útiles en cuanto se planteen en positivo. Por ejemplo, es mejor decir “siéntate en la silla sin balancearte” a “no te muevas con la silla”.
  • Evitar órdenes como preguntas, ya que no van a resultar eficaces. Por ejemplo, ¿cuándo vas a estarte quieto?
  • Deben plantearse una tras otra, si se realizan varias juntas es muy probable que se olvide alguna.
  • En la medida de lo posible, se pueden plantear con su consecuencia, de tal forma que sean más consciente de lo que pueda ocurrir. Por ejemplo; “si acabas esta actividad pronto, no llevas tarea a casa”, “si te sientas 15 minutos, te encargarás de borrar la pizarra al terminar la clase”.

Los reforzadores. La educación en positivo puede ser igual de útil que el castigo. Podemos cambiar una conducta castigando la conducta inadecuada, pero también reforzando la conducta opuesta y/o alternativa. Para que el reforzador sea eficaz debemos tener en cuenta:

  • Es fundamental que el reforzador sea deseable para el niño/a. Por ejemplo, hay ocasiones que una expulsión a casa supone algo gratificante para el niño/a, por lo que lo repite más. O por ejemplo, dejarlo sin recreo en la sala de profesores, donde el niño/a recibe la atención del profesorado y charla con ellos, puede dejar de ser un castigo para él. Debemos averiguar qué le gusta al niño/a, hay que tener en cuenta no sólo reforzadores materiales, si no de actividad o sociales.
  • Es importante que sea lo más inmediato posible después de realizar la conducta deseada. Por ejemplo, sería un error decir “si trabajas en clase, en dos semanas vendrás a la excursión”, sería una conducta general, y además muy demorada en el tiempo.
  • Deben plantearse durante un corto período de tiempo.
  • Que sólo se refuerce cuando actúe de forma adecuada, no cuando no lo haga, hay que controlar los reforzadores para que sean eficaces.
  • Usar diferentes reforzadores, es muy frecuente que en poco tiempo el reforzador pierda su valor.
  • El niño/a debe tener claro qué conductas van a ser reforzadas y cómo, recordarlo y anticiparlo.
  • Todos los profesores deben de estar de acuerdo en lo que se refuerza.
  • Al comienzo la conducta deseada debe reforzarse de forma continua (siempre que ocurra), para poco a poco después reforzarla de forma intermitente (sólo en algunas ocasiones o cuando la realice durante más tiempo).
  • Es útil siempre presentar el reforzamiento junto con reforzamiento social “estoy muy orgullosa de ti”, “muy bien”, “eres muy buen chico/a”.

Las normas. Es muy importante que estén claras desde el principio, según la edad del niño/a pueden ser negociadas. Las normas deben ser concretas y siempre relacionadas con unas consecuencias que deben cumplirse SIEMPRE. Si las normas van acompañadas de un apoyo visual, serán más fáciles de recordar para ellos.

Control de estímulos.  Es fundamental que para que las consecuencias sean eficaces, evitar ciertos distractores. Por ejemplo, acercarse a él al oído para comentárselas o frente a él. Es importante sobre todo en situaciones críticas en las que la conducta negativa es reforzada por toda la clase (por ejemplo, con risas, bromas), evitar esos estímulos y sacar al alumno/a para hablar sobre las consecuencias fuera de clase.

¿Qué podemos hacer si SE LEVANTA A MENUDO?

  • Recordar la norma antes de que ocurra la situación no deseable, por ejemplo “recordad que sólo podréis venir a mi mesa cuando terminéis la actividad de las divisiones”.
  • Puede ser útil acompañar las normas con apoyo visual, principalmente las que consideremos fundamentales, con carteles simples y con pocos adornos (control de estímulos). Ejemplos de normas útiles para plantear con apoyo visual puede ser controlar el volumen de la voz, o respetar los turnos, útiles para toda la clase.
  • Suele ser frecuente que llamemos la atención continuamente al niño/a por comportamientos inadecuados, por ejemplo, levantarse a menudo. Sería útil en vez de nombrar de forma frecuente al niño/a, acordar una señal privada con él para que le recuerde la norma (por ejemplo un guiño, chasquido, tocarle el hombro, etc.)
  • Puede que se levante o se mueva porque no tenga todo el material sobre la mesa, sería útil asegurarse de que tiene todo el material antes de empezar. Hay que recordar el control de estímulos, por lo que sólo lo necesario, por ejemplo, lápiz, goma y cuaderno.
  • Reforzar cada vez que realice la conducta adecuada, por ejemplo, que esté sentado. Cada vez que esté sentado por ejemplo, se le puede decir, muy bien, genial, etc.
  • Plantear un sistema en el que tenga la posibilidad de levantarse de forma controlada, por ejemplo darle una responsabilidad, ejemplos de ellos son: encargarse de entregar folios, borrar la pizarra, ir a secretaría (bajar y subir escaleras), etc.
  • Entrenarlo para que permanezca unos minutos sentado. Crear una línea base sobre cuánto tiempo está sentado normalmente, si por ejemplo suele estar un máximo de 10 minutos, empezar reforzando cada diez minutos, y poco a poco ampliar el tiempo.

¿Qué hacemos si se MUEVE EN EXCESO?

  • Reforzar siempre que actúe de forma correcta.
  • Ignorar (retirada de atención), cuando las conductas inadecuadas sean menores (por ejemplo, ruiditos, movimientos de la mano o del pie).
  • Permitir el alivio de la tensión física por ejemplo, apretando una pelota blanda, borrando la pizarra, rayando una hoja, beber agua, girar un bolígrafo, etc.)
  • Es importante anticipar situaciones en las que sabemos que puede mostrarse mucho más inquietos (situaciones poco estructuradas, excursiones, etc.), en las que se debe recordar claramente las normas.

Hay que tener en cuenta que en el caso de los niño/as con TDAH, el movimiento puede favorecer la atención, por ejemplo, si se queda bloqueado en un examen, podemos proponerle que realice estiramientos.  Él necesita moverse, con tu ayuda puede intentar controlar en qué momentos y de qué forma canalizar ésa energía, siempre ajustando tus objetivos a expectativas realistas.

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¿Qué más características presenta el niñ@ con TDAH?

Además de los síntomas propios del TDA-H (inatención, hiperactividad o impulsividad) (síntomas nucleares del TDAH) los niñ@s con TDA-H presentan otras características que se deben tener en cuenta, tanto en casa como en el colegio.

Otras características comúnmente relacionadas con el TDAH:

  • Dificultades en las relaciones con su grupo de iguales: es mResultado de imagen de habilidades socialesuy frecuente las dificultades en las habilidades sociales. Las características propias de su impulsividad e hiperactividad (por ej. no respetar los turnos, excesiva inquietud motora, etc.), puede llevar el rechazo del grupo. Es más, es frecuente que se relacionen con niñ@s menores, ya que son más fáciles de controlar y ellos pueden tener su propio ritmo en el juego. Hay niñ@s con TDAH  socialmente extrovertidos, inician las relaciones con facilidad, aunque sus relaciones no se mantienen en el tiempo, son inconsistentes e inestables. Se debe tener especial precaución en los casos de niñ@s con TDAH que presentan actitud pasiva, los cuales, por ser integrados en su grupo regalan pertenencias o hacen lo que les manden, algunos de ellos intentar “ser el payaso en la clase”.
  • Dificultades para adaptarse a los cambios: en general los niñ@s con TDAH funcionan mejor con rutinas, tanto en casa como en la escuela. Les cuesta adaptarse a los cambios (por ej. de profesor, períodos vacacionales, etc.) Es por ello importante anticipar información sobre las diferentes situaciones para ajustarse lo mejor posible a ellas.
  • Dificultades en el aprendizaje: hay que señalar que no siempre es así, ya que la inteligencia es independiente del TDAH. Pero suele ser frecuente una escritura ilegible (especialmente alargada), no tiene por qué estar relacionada con alguna dificultad en la psicomotricidad fina, puede ser el reflejo de la impulsividad.
  • Escasa motivación consistente en el tiempo: para ell@s es difícil mantener la motivación de forma persistente en el tiempo, sólo es posible en actividades altamente motivantes (por ej. juegos de la play, ordenador, fútbol, etc.), del mismo modo su motivación varía en el tiempo. Un ejemplo de ello es que se cansen rápidamente de las actividades extraescolares, cambiando continuamente.
  • BajaResultado de imagen de baja autoestima autoestima: son niñ@s que reciben constantemente críticas sobre su comportamiento, sobre cómo deben actuar, qué dejan de hacer, etc. Por lo que a lo largo del día reciben más comentarios negativos que positivos. Todo ello conlleva una baja autoestima, una percepción negativa de sí mism@, siendo fundamental resaltar tod@s sus aspectos positivos.
  • Baja tolerancia a la frustración: relacionado con la baja autoestima, así como con la impulsividad o fracasos continuados, se encuentra la baja tolerancia a la frustración. Es importante trabajar desde pequeños con ella, ya que puede conllevar al fracaso escolar y en diferentes áreas, por dejar de intentar aquello que pueden hacer.

 

 

¿Cómo es el TDAH en las niñas?

El TDAH también existe  en las niñas. Aunque el TDAH es más prevalente en niños que en niñas, las diferencias se acortan en adolescentes y adultos.

La prevalencia por sexos varía si la muestra es clínica (9:1) o muestras generales de población (3:1). La proporción también varía según el subtipo, siendo 4:1 en el hiperactivo y 2:1 en el inatento ( Veáse subtipos del TDAH).

¿Cómo suele ser el TDAH en las niñas?

En primer lugar hay que tener en cuenta que las niñas tienden a acudir en menor proporción a los servicios sanitarios, o en el centro educativo no suelen dar la señal de alerta, principalmente porque el TDAH suele ser menos disruptivo. Principalmente las niñas suelen presentar el subtipo inatento.

El subtipo inatento es más frecuente en varones, aunque dentro del sexo femenino es el subtipo más prevalente.

El diagnóstico en las niñas suele ser más tardío, a pesar de las consecuencias que conlleva. Al igual que los niños, sus dificultades interfieren en el ámbito académico, social, personal y familiar.

Entre las características que presentan: despistadas, excesiva lentitud, aislamiento social o dificultades en su grupo de iguales (por ej. relaciones inconsistentes), baja tolerancia a la frustración, desorganización, entre otras.

Es muy importante la intervención precoz para evitar posibles problemas en la adolescencia; consumo de sustancias, embarazos no deseados, fracaso escolar, trastornos del estado de ánimo (por ej. depresión), relaciones de pareja inestables, etc.

Las niñas con TDAH existen, su visibilidad depende de tod@s

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Orientaciones generales para el profesorado de clases particulares con alumnado con TDAH

Orientaciones generales:

Ambiente y organización

  • Eliminar el exceso de distracciones visuales o auditivas (evitando sentarlo cerca de la ventana o de la puerta). Si las clases son en su casa, se debe elegir un lugar fuera de distracciones (por ej. en la mesa de la cocina o en el escritorio de su dormitorio si está debidamente ordenado).
  • Tener en el lugar las herramientas indispensables (por ej. bolígrafo y el material que se esté trabajando), evitar varios estuches con múltiple material que no hace falta.
  • Mantener orden, rutinas y normas claras, que estén visibles en todo momento (por ej. en un cartel delante). Entre la rutina a plantear, se pueden organizar los primeros minutos para ver qué materias recibió ese día, hacer los deberes, y por último organizar la maleta para el día siguiente.

Explicaciones

  • Utilizar frases claras y concisas, procurando mantener el contacto visual y asegurando que ha entendido la información completa.
  • Proporcionar un listado de “conceptos claves” y resaltar la información importante.
  • Evitar la abundancia de explicación verbal y el dictado del material.
  • Las lecciones deben de ser dinámicas y estructuradas para motivar el aprendizaje.
  • Promover su participación a partir de preguntas frecuentes.
  • Hacer uso de apoyo gráfico y/o de actividades de “role-playing”.
  • Mantener el contacto ocular frecuente (por ej. ponerse a su nivel).

Preparar los exámenes:

  • En el caso de los comentarios de texto, propios de cursos superiores, hay que tener en cuenta que el chico con TDAH presenta dificultades en su expresión escrita, por lo que para cualquier redacción o comentario sería útil el uso de autoinstrucciones, algún tipo de guión, que por pasos se señale qué debe poner en cada parte:
    • Por ejemplo dividirle el comentario en varias preguntas que en pasos debe ir respondiendo.
  • Aprender a localizar en el examen palabras claves que le induzcan a pensar qué le están preguntando. Plantearle diferentes tipos de preguntas y que él señale y subraye las palabras claves.
  • Preguntarle el tema a través de preguntas escritas, no sólo oral, cuánto más se parezca al examen mejor, formato parecido.
  • Ayúdales a controlar el tiempo en el examen, es fundamental que controle el tiempo para evitar la impulsividad en la respuesta.
  • Aprende mejor de forma VISUAL, por lo que puede ser útil imágenes, mapas conceptuales, vídeos de youtube, etc.

Por último, es imprescindible favorecer la MOTIVACIÓN del alumno y la utilidad en el aprendizaje. Evitar comentarios desmotivadores ante la realización incorrecta de ejercicios, entrenando su tolerancia a situaciones frustrantes. Resulta fundamental establecer metas pequeñas alcanzables y realistas, ajustando las expectativas del alumno promoviendo el reforzamiento positivo.

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¿Qué es el TDAH según el DSM-5?

Criterios diagnósticos del trastorno por déficit de atención con hiperactividad según el DSM-5 (APA, 2013)

A. Un patrón persistente de inatención y/o hiperactividad-impulsividad que interfiere con el funcionamiento o desarrollo, caracterizada por (1) y/o (2):

(1) Inatención: Seis (o más) de los siguientes síntomas se han mantenido durante al menos 6 meses en un grado que no concuerda con el nivel de desarrollo y que afecta directamente las actividades sociales y académicas/laborales:

Nota: Los síntomas no son sólo una manifestación del comportamiento de oposición, desafío, hostilidad o fracaso en la comprensión de tareas o instrucciones. Para adolescentes mayores y adultos (17 y más años de edad), se requiere un mínimo de cinco síntomas.

  1. Con frecuencia falla en prestar la debida atención a detalles o por descuido se cometen errores en las tareas escolares, en el trabajo o durante otras actividades (p. ej., se pasan por alto o se pierden detalles, el trabajo no se lleva a cabo con precisión).
  2. Con frecuencia tiene dificultades para mantener la atención en tareas o actividades recreativas (p. ej., tiene dificultad para mantener la atención en clases, conversaciones o la lectura prolongada).
  3. Con frecuencia parece no escuchar cuando se le habla directamente (p. ej., parece tener la mente en otras cosas, incluso en ausencia de cualquier distracción aparente).
  4. Con frecuencia no sigue las instrucciones y no termina las tareas escolares, los quehaceres o los deberes laborales (p. ej., inicia tareas pero se distrae rápidamente y se evade con facilidad).
  5. Con frecuencia tiene dificultad para organizar tareas y actividades (p. ej., dificultad para gestionar tareas secuenciales; dificultad para poner los materiales y pertenencias en orden; descuido y desorganización en el trabajo; mala gestión del tiempo; no cumple los plazos).
  6. Con frecuencia evita, le disgusta o se muestra poco entusiasta en iniciar tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (p. ej., tareas escolares o quehaceres domésticos; en adolescentes mayores y adultos, preparación de informes, completar formularios, revisar artículos largos).
  7. Con frecuencia pierde cosas necesarias para tareas o actividades (p. ej., materiales escolares, lápices, libros, instrumentos, billetero, llaves, papeles del trabajo, gafas, móvil).
  8. Con frecuencia se distrae con facilidad por estímulos externos (para adolescentes mayores y adultos, puede incluir pensamientos no relacionados).
  9. Con frecuencia olvida las actividades cotidianas (p. ej., hacer las tareas, hacer las diligencias; en adolescentes mayores y adultos, devolver las llamadas, pagar las facturas, acudir a las citas).

(2) Hiperactividad e impulsividad: Seis (o más) de los siguientes síntomas se han mantenido durante al menos 6 meses en un grado que no concuerda con el nivel de desarrollo y que afecta directamente a las actividades sociales y académicas/laborales:

Nota: Los síntomas no son sólo una manifestación del comportamiento de oposición, desafío, hostilidad o fracaso para comprender tareas o instrucciones. Para adolescentes mayores y adultos (a partir de 17 años de edad), se requiere un mínimo de cinco síntomas.

  1. Con frecuencia juguetea con o golpea las manos o los pies o se retuerce en el asiento.
  2. Con frecuencia se levanta en situaciones en que se espera que permanezca sentado (p. ej., se levanta en la clase, en la oficina o en otro lugar de trabajo, o en otras situaciones que requieren mantenerse en su lugar).
  3. Con frecuencia corretea o trepa en situaciones en las que no resulta apropiado. (Nota: En adolescentes o adultos, puede limitarse a estar inquieto.)
  4. Con frecuencia es incapaz de jugar o de ocuparse tranquilamente en actividades recreativas.
  5. Con frecuencia está “ocupado,” actuando como si “lo impulsara un motor” (p. ej., es incapaz de estar o se siente incómodo estando quieto durante un tiempo prolongado, como en restaurantes, reuniones; los otros pueden pensar que está intranquilo o que le resulta difícil seguirlos).
  6. Con frecuencia habla excesivamente.
  7. Con frecuencia responde inesperadamente o antes de que se haya concluido una pregunta (p. ej., termina las frases de otros; no respeta el turno de conversación).
  8. Con frecuencia le es difícil esperar su turno (p. ej., mientras espera en una cola).
  9. Con frecuencia interrumpe o se inmiscuye con otros (p. ej., se mete en las conversaciones, juegos o actividades; puede empezar a utilizar las cosas de otras personas sin esperar o recibir permiso; en adolescentes y adultos, puede inmiscuirse o adelantarse a lo que hacen otros).

B. Algunos síntomas de inatención o hiperactivo-impulsivos estaban presentes antes de los 12 años.

C. Varios síntomas de inatención o hiperactivo-impulsivos están presentes en dos o más contextos (p. ej., en casa, en la escuela o en el trabajo; con los amigos o parientes; en otras actividades).

D. Existen pruebas claras de que los síntomas interfieren con el funcionamiento social, académico o laboral, o reducen la calidad de los mismos.

Caracterización de los subtipos de TDAH en el DSM-5:

En el DSM-5 (APA, 2013) se presenta la siguiente clasificación:

  • TDAH-C: presentación actual combinada. Si se cumplen el Criterio A1 (inatención) y el Criterio A2 (hiperactividad-impulsividad) durante los últimos 6 meses.
  • TDAH-I: predominante con falta de atención: Si se cumple el Criterio A1 (inatención) pero no se cumple el Criterio A2 (hiperactividad-impulsividad) durante los últimos 6 meses.
  • TDAH-HI: presentación predominante hiperactiva/impulsiva: Si se cumple el Criterio A2 (hiperactividad-impulsividad) y no se cumple el Criterio A1 (inatención) durante los últimos 6 meses.
  • TDAH sin especificar. Especificar: en remisión parcial (no se cumplen todos los criterios en 6 meses). Especificar la gravedad: leve, moderada y grave.

American Psychiatric Association (2013). Diagnostic and statistical manual of mental disorders (DSM-5). Washington, D.C.: American Psychiatric Association.

Guía de Práctica Clínica sobre el TDAH en niñ@s y adolescentes

Guía de Práctica Clínica sobre el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) en Niños y Adolescentes

Las Guías de Práctica Clínica son un conjunto de recomendaciones desarrolladas de forma sistemática para ayudar a  profesionales y pacientes a tomar decisiones sobre la atención sanitaria más apropiada, y a seleccionar las opciones diagnósticas o terapéuticas más adecuadas a la hora de abordar un problema de salud o una condición clínica específica.

Puedes acceder a la Guía de Práctica Clínica del TDAH en el siguiente enlace, aunque ésta se encuentra pendiente de actualización.

O puedes acceder a su contenido en: http://www.guiasalud.es/egpc/TDAH/completa/index.html (by http://www.guiasalud.es)

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El TDAH NO es algo nuevo y en este artículo te explico por qué

RECORRIDO HISTÓRICO

1798. Sir Alexander Crichton (1763-1856). Describió lo que podía ser un caso de TDAH subtipo inatento en su libro “An inquiry into the nature and origin of mental derangement: comprehending a concise system of the physiology and pathology of the human mind and a history of the passions and their effects”.

En dicho libro habla sobre problemas de sostenimiento de la atención en niños no-asilares y sin idiocia, inquietud derivada de esa inatención, inicio temprano, mejoría con el tiempo, con afectación en el área escolar tan importante como para que sea necesario un apoyo académico adicional.

1845. Heinrich Hoffman (1809-1894), médico general alemán publicó un libro ilustrado de poemas para niños titulado: “Der Struwwelpter” (Pedro Melenas), entre los personajes de cada capítulo destaca Zappel-Phillipp (Felipe el Inquieto). Las características de dicho niño parecen coincidir con los actuales criterios diagnósticos del TDAH.

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1902. George Frederick Still (1868-1941), es uno de los padres  la Pediatría británica. En la revista Lancet fueron publicadas varias de sus conferencias, entre las cuales hablaba de niños que atendía en su consulta ambulatoria, los cuales presentaban graves problemas en la atención sostenida y un defecto mayor del control moral de su conducta. Hay que entender el contexto y la época para comprender el concepto de “control moral”·, siendo definido por Still como un proceso consciente en que cual el sujeto evalúa las consecuencias tanto actuales como futuras más probables en su conducta, en lo referente a sí mismo o hacia los demás, antes de decidir cómo actuará. Todavía faltaban décadas para lo que sería el concepto de función ejecutiva.

1947. Strauss y Lehtinen formulan el “Síndrome del niño con Daño Cerebral”, en un comienzo el término fue aplicado a niños que presentan fundamentalmente retraso mental, aunque finalmente fue usada en niños que tenían problemas conductuales pero no había evidencia de retraso mental ni de lesión cerebral. En los años 50 del siglo XX el síndrome fue nombrado “Lesión Cerebral Mínima” y más tarde “Disfunción Cerebral Mínima”. 

A finales de 1959 y durante los 1960, varios investigadores acuñaron el término de “Trastorno 17_201309211617421Pi0sImpulsivo Hipercinético”. 

1960 Stela Chess psiquiatra infantil formuló el término de “Síndrome del Niño Hiperactivo”, incluyó los problemas de atención y distraibilidad junto a los problemas de hipercinesia, señaló que el trastorno no estaba causado por un daño cerebral, señalando por primera vez las hipótesis de la influencia del ambiente, así como destacó que el síndrome parecía ser un trastorno “evolutivo” del niño, y por tanto el pronóstico era benigno.

1968. DSM-II (*), se incluye como “Reacción Hipercinética de la Infancia”, con gran influencia del psicoanálisis.

1972. Virgina Douglas, psicóloga canadiense, propuso que el síntoma principal del Síndrome Hipercinético era el déficit de atención y no la hiperactividad. Creó su propia teoría sobre el trastorno destacando cuatro déficits fundamentales: el mantenimiento de la atención, la capacidad para inhibir la conducta impulsiva y la capacidad para modular los niveles de atención, además de la inclinación para buscar normalmente recompensas inmediatas.

1980. DSM-III,  se denomina “Trastorno por Déficit de Atención” (TDA). Los cambios que supuso este nuevo término fueron importantes; dejó de considerarse como una reacción conductual, destacaba su naturaleza cognitiva y evolutiva, así como criterios diagnósticos más detallados, distinguiéndose los subtipos de TDA (con y sin hiperactividad). Además, por primera vez se reconoce la existencia del trastorno en adultos, denominándola “tipo residual”.

1987. DSM-III-R, se acuña por primera vez el concepto actual de “Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)”.

1994. DSM-IV, se vuelve a reconocer el “tipo con predominio de inatención”.

2013. DSM-5, el TDAH  se incluye dentro de los Trastornos del neurodesarrollo, junto con los trastornos del desarrollo intelectual, de la comunicación, del espectro autista, del aprendizaje y motores. Incluyéndose en la descripción numerosos ejemplos en niños, adolescentes y adultos.

 

(*) DSM (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders), en español Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, es realizado por la Asociación Estadounidense de Psiquiatría.Dicho manual contiene una clasificación de los trastornos mentales detallando descripciones claras de las categorías diagnósticas, con el fin de que los clínicos y los investigadores de las ciencias de la salud puedan diagnosticar, investigar o intercambiar información sobre los trastornos mentales.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), recomienda el uso del sistema internacional denominado CIE-10, (versión actual), de la Clasificación Internacional de Enfermedades, décima versión (version actual), cuyo uso está desarrollado en todo el mundo.  En la CIE-10 ( 1992), se denomina Trastorno de la actividad y la atención, clasificado dentro del grupo de los trastornos del comportamiento y de las emociones de comienzo en la infancia y la adolescencia, incluyéndose en el subgrupo de trastornos hipercinético

La hoja de seguimiento: ¿Qué es? ¿Cuándo es útil?

¿Qué es la hoja de seguimiento?

El objetivo de la hoja de seguimiento es la de favorecer la coordinación entre el centro educativo y la familia, facilitando el proceso de aprendizaje en el niño/a o adolescente.

La hoja de seguimiento consiste en un documento que debe ser personalizado, adaptado a las condiciones y/o características del alumno/a. La hoja de seguimiento se puede plantear de forma diaria o semanal. En ella se recogerán al menos los datos personales del alumno/a (mínimo nombre y apellidos), así como el nombre de cada una de las asignaturas diarias y un espacio para comentarios, tareas, trabajo en clase, comportamiento, etc. Puede ser muy útil que incluya un espacio tanto para la firma del profesor/a de cada asignatura, así como para los padres, de tal forma que se asegure la veracidad de la información.

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¿Cuándo puede ser útil?

  • Cuando es necesario una mayor coordinación por las dificultades en el alumno/a entre el profesor y la familia, con información más detallada de la que se puede recoger en la agenda.
  • Para poder lograr un mayor seguimiento sobre las tareas para casa, comportamiento en clase, etc. de forma diaria.
  • En la coordinación de los reforzadores/castigos llevados a cabo en la familia según la situación académica.
  • Puede ser una herramienta útil tanto en Educación Primaria como Secundaria.

En el caso del alumno/a con TDAH resulta muy útil debido a las dificultades que éstos presentan a nivel de organización y planificación, así como por las posibles dificultades académicas que puedan surgir.

Algunos ejemplos de hojas de seguimiento:

 

 

La caja de la rabia: una herramienta para combatir la ira en los niñ@s

La ira es una de las emociones que suponen un mayor autocontrol. La idea de la caja de la rabia surge  con mi compañera del cuento “Vaya Rabieta” de Mireille d´Allancé (puede comprarse, así como descargarse en Internet)

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En el cuento Roberto, el niño de la historia, tuvo un mal día; recibió reprimendas, la comida no le gustaba, no hizo caso, etc. La situación acabó con una gran rabieta por su parte. En el cuento la rabieta se ilustra como un gran monstruo que sale de él, el cual puede hacer lo que quiera sin control.

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La rabia o el gran monstruo destruye todo lo que encuentra; deshace la cama, tira la lámpara, los libros, sus juguetes, etc. Roberto, tras observar lo ocurrido decide reparar todo lo que la rabia había destrozado. Tal y como iba arreglando su habitación y poniendo cada cosa en su lugar, la rabia se fue haciendo cada vez más pequeña hasta que pudo caber en una caja.

A través del cuento se puede trabajar la idea con el niño/a de que cada vez que sienta rabia, debe dibujar sobre un papel su rabia, para que pueda salir de él. Un ejemplo es a través de garabatos en el papel, o haciendo rayas de forma impulsiva, puede rayar tanto como quiera hasta relajarse. Cuando realice el garabato, se dibujarán los ojos de ésa rabia, el monstruo que le molestaba. El dibujo podemos arrugarlo y meterlo en una caja. Con la caja bien cerrada su rabia no podrá salir. Algunos ejemplos:

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La caja de la rabia puede tener diversas formas, personalizarse a cada niño/a. En el ejemplo, se ha usado una fiambrera, lo importante es que esté bien cerrada para que no pueda salir.

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¿Te atreves a crear tu propia caja de la rabia? Compártela con nosotr@s 🙂

 

 

Técnicas de estudio para niño@s con TDAH de 8 a 12 años

Control ambiental

Es la base para otras técnicas, fundamental en el caso del TDAH, fomentando una mayor concentración.

  • El lugar de estudio debe ser siempre el mismo, que no haya ruidos cerca. Evitar que se sitúe en frente de la ventana o en un sitio de paso en la casa (por ej. el comedor)
  • Controlar los dispositivos (móviles, ordenador, nintendo DS, etc.), son unos grandes distractores. A éstas edades suelen tener más picardía para su uso (por ej. esconderlo, mentir, etc.)
  • Su autocontrol se está desarrollando, pero no es total, es por ello que es necesario todas las ayudas externas y control de estímulos.

Lectura

A éstas edades la lectura se espera que se realice de forma correcta. Los objetivos en estas edades deben ser:

  • Actividades de lectura comprensiva con mayor complejidad.
  • En textos cortos diferenciar las ideas principales de secundarias.
  • Acompañamiento en la lectura, así como lectura autónoma. Otra modalidad sería la lectura del niño/a en voz alta, siempre comprobando lo que lee.
  • Ampliar poco a poco el vocabulario. Buscando en el diccionario las palabras que no se entiendan y escribirlas en el cuaderno.
  • Realizar anotaciones en los márgenes con las ideas fundamentales.
  • Para facilitar la comprensión se pueden recurrir a preguntas sobre el texto: abiertas, cortas, tipo test, etc.

Una estrategia muy útil en el caso del TDAH son las Autoinstrucciones (para más información véase Cómo crear autoinstrucciones para los niñ@s con TDAH en casa y en la escuela

¿Qué hacer si no le gusta leer? Es muy importante motivar al niño/a en la lectura a través de textos que sean motivantes para ello (por ej. los libros de Minecraft)

Un ejemplo de lectura muy atrayente para los niño/as con TDAH son los libros de Geronimo Stilton, ya que las onomatopeyas, palabras subrayadas o coloreadas, etc. fomentan la concentración en la lectura ya que es poco monótona.

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Subrayado

El subrayado es el paso previo para realizar un buen resumen o esquema. En estas edades:

  • Comenzará el subrayado de forma autónoma, pero deberá haber supervisión.
  • Subrayar SIEMPRE después de lectura comprensiva.
  • Se podrá motivar al subrayado con diferentes subrayadores de colores.
  • Hacer hincapié de que la palabra subrayada será nuestro foco de atención y lo más importante.

Esquemas

  • Siempre deben realizarse tras la lectura comprensiva y el subrayado.
  • Será necesario la revisión de los esquemas.
  • Hay que tener en cuenta la MEMORIA VISUAL en los niñ@s con TDAH, por lo que es muy aconsejable complementar los esquemas (con ideas principales y secundarias), junto con gráficos (dibujos/fotos), sobre todo al principio.

Resúmenes

En estas edades todavía no se realizan de forma adecuada los resúmenes, es por ello que se tarda demasiado tiempo en realizarlos, por lo que en época de exámenes puede ser más útil los esquemas.

En estas edades se pueden realizar pequeños resúmenes (basados en la lectura comprensiva y el subrayado) de textos cortos, aumentando de forma progresiva la complejidad. También es muy útil resúmenes de forma oral para agilizar el tiempo.

Técnicas de memoria o Mnemotecnia

Es muy útil empezar a enseñar técnicas de memoria en estas edades. Algunas de las más útiles podrían ser:

La técnica de la historieta se basa en construir una historia tomando como base una serie de palabras o acciones de modo que la historia se construya en base a esas palabras.

El acróstico es una composición en que una o varias letras de cada palabra de una oración, de un conjunto de datos o de una lista forman una palabra o frase (con o sin sentido).

Técnica de los lugares, que consiste en dos fases:

  • Primer paso. Imagina una ruta que conozcas bien (desde tu casa al colegio de tus hijos, recorridos por la casa, etc.…)
  • Segundo paso. Asocia las palabrascosas que quieres recordar a los lugares presentes en la ruta que hayas elegido.

No hay que olvidar que cada niño/a debe descubrir sus técnicas de estudio personalizadas,

¿Qué estrategias usas tú?